5/4/17

Mujeres cool, por Quique Artiach: Wislawa Szymborska

Hace poco unas amigas me recomendaron a una de las poetas más emocionantes que ha dado la literatura de los últimos tiempos.

Nacida en la localidad polaca de Prowent  vivió casi toda su vida en Cracovia. Su primera pasión fue el dibujo y de joven ilustró un diccionario de inglés, pero pronto se decantó por la filología y por la poesía.

No terminó sus estudios de literatura y lengua polaca por problemas económicos, pero fue en estos años, a los veintidós, cuando comenzó a publicar sus poemas en revistas.  


Se casó durante la Guerra Mundial y su marido se separó después de ella, aunque siempre guardó amistad con su ex marido e incluso le cuidó en su lecho de muerte.

Tras la Guerra convivió  con otros artistas e intelectuales, como el también escritor Stanislav Lem en la Dom Literature, una residencia en la que el nuevo régimen los reunió con fines artísticos y para tenerlos localizados. Su primer libro no pasó la censura en 1949, así que tuvo que esperar todavía tres años para publicar, corría el año 1952.

Fue miembro del Partido Obrero Unificado Polaco y por diferencias con este perdió su puesto de redactora jefa de poesía y sobrevivió con sus correcciones y traducciones.

Firmó la carta de los cincuenta en la que se cuestionaba el papel del partido en la política del país y tras abandonarlo ya nunca quiso participar en política, ni siquiera quiso involucrarse en el sindicato Solidaridad, prefirió seguir siendo independiente como lo había sido en realidad toda su vida.

Todos estos problemas no le impidieron seguir escribiendo una poesía clara, tremendamente emocionante y esclarecedora.

Wislawa hace que sus lectores sientan y piensen  de una forma más humana, lo que es sin duda una meta que muy pocos artistas llegan a alcanzar. Por esto y por la belleza y profundidad de sus escritos recibió el Premio Nobel de Literatura en 1996, aunque este es sólo el más prestigioso de los muchos que recibió, como el Premio del Ministerio de Cultura Polaco, el Herder o el Goethe por citar algunos.

Sólo escribió trece pequeños libritos de poesía , pero cada uno de ellos vale mucho más que su peso en oro. 

Os recomiendo cualquera de ellos, o mejor, pescad por ahí una antología y depués las obras completas, no podréis dejar de leerla ni de recomendarla ni de releerla.