27/2/10

"El encanto de 'reestrenar' la ropa", por V. Lecha - Heraldo de Aragón

GENTE Z

Curiosidades Tres zaragozanas decidieron hace seis meses plantarle cara al paro con un curioso negocio: ser una especie de casa de empeño para la ropa de los demás.

Laura González, su hermana Almudena y su amiga Carolina Berdascas, las tres, fans incondicionales de la serie 'Sexo en Nueva York', se quedaron en paro al mismo tiempo. Lo que en un principio podía haberse convertido en un inconveniente se transformó en toda una oportunidad. Estas tres jóvenes encontraron en Carrie Bradshaw y sus amigas neoyorquinas, aficionadas a las tiendas de segunda mano, la manera de salir adelante.

"Hemos viajado mucho juntas y siempre nos había rondado la idea de montar un negocio de ropa de segunda mano, que era algo casi inexistente en Zaragoza", comenta Almudena. Así que cuando la oportunidad llamó a su puerta no se lo pensaron dos veces y crearon Zsa Zsa Zsú (c/Ponzano, 6). La primera "Consignment Shop" de la ciudad.

Por muy rimbombante que pueda sonar el nombre, el concepto no es tan complicado. Las personas llevan su ropa a la tienda, concertando previamente una cita, y si las prendas interesan se firma un contrato de depósito. "Los artículos se ponen a la venta durante tres meses. Si se venden, el depositario recibe un 50% del precio y nosotras nos quedamos con el otro 50%. Si no, la prenda se devuelve", comenta Carolina.

Desde un vestido sin estrenar de esta misma temporada, hasta unos tocados de hace varias décadas. Estos son algunos de los artículos que varias zaragozanas han depositado a lo largo de seis meses. "Con nosotras ya han colaborado más de 60 personas", afirma Almudena.

A las prendas de segunda mano se les coloca una pegatina para diferenciarlas y se las mezcla con el resto de artículos. Algunos de primera colección, otros elaborados por las mismas propietarias y, entre ellos, algún modelos vintage. "Este concepto se refiere a las prendas de segunda mano perteneciente a la época comprendida entre 1920 y 1980", explica Carolina. Unos guantes de Estados Unidos de los años 50 o unos zapatos que hace algún tiempo lució una dama cubana son algunos de estos ejemplos.

Estas tres zaragozanas recorrieron Londres, París, Milán, Madrid y Barcelona para entender cómo funciona el mercado de segunda mano. "Los artículos se rebajan el 70% respecto a su precio original", señala Carolina. Eso sí, averiguar cuál era esta cifra no siempre es fácil. "Algunas prendas llevan la etiqueta, en otros casos se acuerda. Pero si no, tenemos que emprender una ardua tarea de documentación en internet", explica.

Aunque ésta todavía no es una idea muy implantada en Zaragoza, cada vez más gente se interesa por ella. "Las clientas llegan, empiezan a rebuscar y te das cuenta de que las cosas por las que más se interesan son las de segunda mano", asegura Carolina. "Y las depositarias no ven en esto una manera de obtener dinero, sino una filosofía de vida, unida a la idea de la moda sostenible y de darle otra vida a sus prendas", explica Almudena.

Estas tres emprendedoras aseguran que en Zaragoza cada vez hay más gente que "reestrena" la ropa de otros. Y ellas, visto el éxito, han decidido dar el salto de la moda a la decoración. Por eso también venden los objetos de la tienda: una gramola, una radio antigua o una pareja de candelabros. "La idea es que la gente nos traiga objetos en depósito que mientras están a la venta adornan la tienda. Y así, el establecimiento cambiará constantemente", concluye Carolina.